viernes, 30 de diciembre de 2011

Feliz 2012



Feliz 2012
Con esta foto del sitio donde los griegos llegaron por primera vez a la Península Ibérica despido este no tan malo 2011 y recibo el 2012 lleno de esperanzas y proyectos ya a punto de cumplirse.
Este blog segirá activo durante 2012 pero sin los habituales cuentos.  No hay otro motivo que el trabajo y dedicación que exige mi primera novela, casi acabada pero que será el inicio de una saga, y la reserva de los cuentos para los concursos. ¡No sólo de novelas vive el escritor!
A todos y todas con buena fe, que 2012 traiga lo mejor, sólo lo mejor


Manel Aljama (diciembre 2011)

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Dianna M. Marquès: Cerquita de los 200€!

A ver si lo conseguimos...

Dianna M. Marquès: Cerquita de los 200€!: Hola Inmortales!!! Bueno, parece que poco a poco el proyecto del Manual de autopublicación para Huérfanos literarios en VERKAMI se anima ...

martes, 20 de diciembre de 2011

Manual de Autopublicación para Huérfanos literarios por Dianna M. Marquès

Dianna M. Marquès ha tenido al iniciativa de crear un manual de Autopublicación para Huérfanos literarios. Y para que el proyecto pueda llegar a buen puerto y siga teniendo iniciativas como esta, es lógico que todos colaboremos en la medida de nuestras posibilidades. Compartir mejor que competir.


Los detalles al completo: 

http://www.verkami.com/projects/1080-manual-de-autopublicacion-para-huerfanos-literarios

Os invito a visitar su blog. Desde allí podréis ir a su página personal: http://diannammarques.blogspot.com/

Manel Aljama (diciembre 2011)

lunes, 19 de diciembre de 2011

El aspecto de la muerte por Manuel Montesinos

Hoy cuelgo un post muy interesante de Manuel Montesinos.

Cambiando un poco de tema, pero sin cambiar de tercio, siempre me he preguntado quién habrá pintado así a la Muerte: una calavera con una túnica negra y una guadaña en la mano. Si es cierto que después de la vida nos espera el paraíso, la muerte seguro que no tiene esa pinta. Yo me la imagino con aspecto de mujer madura, guapa, fuerte, con buenas piernas, pero sin dejar de ser femeninas.

Me la imagino con un body negro y unos ligueros negros también, ligueros que sujetan unas medias de red perfectamente colocadas. Con un tanga que deje ver sus hermosas nalgas y con un sostén también negro, pero transparente. O sea que me la imagino con cierto aspecto sado, con aires de Dama Dominante. Si nos la hubieran pintado de esta forma, no le tendríamos tanto miedo ni tanto respeto. No es lo mismo que una calavera apestosa y mugrienta, llena de gusanos que le salen por los ojos, venga a cortarte la vida con una guadaña mohosa y oxidada, a que venga una mujerona para que bebas de sus pechos el elixir de la muerte.

También me imagino como debería ser para las mujeres: un tío cachas con el cuerpo de un bombero de almanaque, moreno de pelo y piel, con un slip de cuero super ajustado, marcando paquete. No quiero preguntar a ninguna mujer, pero me imagino cuál sería la parte del cuerpo de la que más de una querría beber el elixir de la muerte. 

Manuel Montesinos.

Si  os ha gustado, podéis dejarle un comentario en su blog Reflexiones y brevedades:
http://reflexionesybrevedades.blogspot.com/2011/11/el-aspecto-de-la-muerte.html


jueves, 15 de diciembre de 2011

Dianna M. Marquès: Contratos editoriales

Tengo el placer de recomendaros otro post de la escritora Dianna M. Marquès. 

Dianna M. Marquès: Contratos editoriales: Hola Inmortales! Últimamente he aprendido mucho sobre los contratos que una editorial nos puede hacer, ya sea una editorial normal o una d...

Anoto lo que dice. Conviene tenerlo presente.  También os invito a visitar su blog y los que tengáis un libro en perspectiva, echad un vistazo a su obra de ilustradora. Es muy buena.

Manel Aljama (diciembre 2011)

lunes, 12 de diciembre de 2011

Revista digital miNatura, ya el número 115


En este ejemplar FANTASTI'CS y las bases del IV Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2012.

Contenido al completo y descarga desde:

Manel Aljama (desembre 2011)

lunes, 5 de diciembre de 2011

Finalista


Quedarse a las puertas de un premio puede ser considerado un completo fracaso o un éxito cuando no se espera nada. En cualquier caso, como me dice una excelente escritora con más de 40 títulos publicados y a la vez muy buena amiga: "ser finalista indica que la obra destaca...ganar depende muchas veces de criterios subjetivos del jurado".
Así pues quiero compartir que soy modesto finalista de un cocurso de relatos convocado por una comunidad autónoma.  El premio para todos los finalistas es la publicación en formato electrónico. Lo positivo y lo bueno de todo ello es lo que he aprendido en este tiempo. Fruto de ese aprendizaje es el resultado obtenido. Como es la primera vez que sucede me hace mucha ilusión compartirlo.


Manel Aljama (diciembre 2011)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Dianna M. Marquès: Los siete pecados capitales del escritor



Tengo el placer de recomendaros este excelente texto de la escritora e ilustradora Dianna M. Marquès. El audio es una entrevista en Ràdio Sabadell y corresponde a un artículo anterior de su blog cuyo enlace copio aquí:

Dianna M. Marquès: Los siete pecados capitales del escritor: Lujuria: Es probable que el éxito te ponga las cosas fáciles con algunos seguidores, respétate a ti y a ellos, no dejes que la soberbia...

Suscribo lo que dice y lo he padecido de una manera u otra. Siempre conviene tenerlo presente.  También os invito a visitar su blog y los que tengáis un libro en perspectiva, echad un vistazo a su obra de ilustradora. Es muy buena.

Manel Aljama (diciembre 2011)

martes, 29 de noviembre de 2011

Certámenes Literarios miNatura: Bases del IV Certamen Internacional de Poesía Fant...


Los de miNatura llevan ya bastante tiempo demostrando su valía literaria. Ahora, un aire más nuevo pero con la profesionalidad de siempre.

Certámenes Literarios miNatura: Bases del IV Certamen Internacional de Poesía Fant...: Bases del IV Certamen Internacional De Poesía Fantástica miNatura 2012 BASES DEL CERTAMEN 1. Podrán concursar todos los interesados,...

Manel Aljama (noviembre 2011)

domingo, 27 de noviembre de 2011

Casa sin libros


Una casa sin libros es un cobijo, pero no un hogar. Los niños que no leen novelas tal vez tengan destreza, pero no educación.

Simon Jenkins
© Fotografia Manel Aljama (octubre 2011, Feria del libro de Otoño en Lisboa)

lunes, 21 de noviembre de 2011

Por si no lo sabían


POR SI NO LO SABÍAN:

Hacerlo de pie fortalece la columna, boca abajo estimula la circulación de la sangre, boca arriba es más placentero, hacerlo sólo es bonito, pero egoísta, en grupo puede ser divertido, en el baño es muy digestivo, en el coche puede ser peligroso. Hacerlo con frecuencia desarrolla la imaginación, entre dos enriquece el conocimiento, de rodillas resulta doloroso. En fin, sobre la mesa o sobre el escritorio, antes de comer o de sobremesa, sobre la cama o en la hamaca, desnudos o vestidos, sobre el césped o la alfombra, con música o en silencio, entre sábanas o en la terraza: Hacerlo, SIEMPRE es un acto de amor. No importa la edad, ni la raza, ni el credo, ni el sexo, ni la posición económica. LEER .. siempre es un placer! 

ASÍ QUE YA SABEN: ¡¡HAY QUE PROMOVER LA LECTURA!!

Autor desconocido (circula por la red).
Editado por Manel Aljama (noviembre 2011)

lunes, 14 de noviembre de 2011

miNatura núm 114, especial Asimov



En fecha tan especial: 11-11-11 ha aparecido el número 114 de la revista miNatura que en esta edición está dedicada al gran maestro Asimov.  La podéis descargar en este enlace:  miNatura núm 114, Dossier Universo Asimov . No os defraudará.

Manel Aljama (noviembre 2011)

lunes, 7 de noviembre de 2011

Radio y literatura




Aunque se trata de emisoras de radio llamadas "pequeñas" son en realidad las radios de proximidad, las de servicio al ciudadano. Tanto Radio Unión Catalunya como Radio Silenci añaden a su programación propia contenidos del Consorci d'Ones Municipals (COM).  Si hoy hablo de estas emisoras aquí es porque dedican espacios de su parrilla a la literatura:

Radio Unión Catalunya: http://www.radiounioncatalunya.com/index02.php
FM 90.8(en Barcelona)
Programa: Hijos de la luna, jueves de 21:00 a 23:00
Presenta José Luís Mateo,colabora María Tortosa (agente literario).

Se puede acceder a los programas ya emitidos a través de la web del programa, Programas a la carta.


Radio Silenci  http://www.radiosilenci.cat/
FM  107.4 (y otras frecuencias locales)
Programa Cajón de Libros, jueves de 22:00 a 23:00


Lo más importante es que no hace falta estar cerca para sintonizarlas. Se pueden escuchar a través de Internet y también bajarse el fichero del audio en cualquier momento.

© Manel Aljama (noviembre 2011)

sábado, 5 de noviembre de 2011

Si no se cambia esto


Enlace directo al video 036 http://youtu.be/XXWZ3uAEKsw

Crear una empresa, ser empresario, es una cosa muy distinta de pretender administrarla. Con frecuencia se confunden empresarios y gestores. No empresario no roba su propia empresa. Un empresario es alguien que asume riesgos, que muchas veces su "empresa" se va al garete.  Muchos aprovechados, con la etiqueta de empresario se dedican a participar como socios en empresas que ellos ni siquiera han creado y de la que no dudan en sacar su inversión en las primeras de cambio. Si además tenemos un estado que a pesar de la tecnología no es capaz de cambiar el procedimiento administrativo suceden cosas como las que muestra el video.

© Video 036, de Juan Fernando Andrés Parrilla y Esteban Roel García Vázquez
© Manel Aljama (noviembre 2011)

viernes, 4 de noviembre de 2011

Soy artista


¡O al menos lo intento! Siguiendo con la sequera de cuentos os dejo este panfleto gracioso que me llegó a través de la red Facebook! Sigo centrado en mi novela y aún me queda mucho por hacer aunque va cobrando forma. 

© Manel Aljama (noviembre 2011)

martes, 1 de noviembre de 2011

Book, el nuevo gadget

Hoy unos vídeos numorísticos en torno al libro...

Book nuevo instrumento


Puedes localizarlo en esta dirección: http://youtu.be/Q_uaI28LGJk

De cuando se pasó del pergamino al libro...


Puedes localizar este vídeo en: http://youtu.be/6VatOcX5gq4

© Manel Aljama (noviembre 2011)

lunes, 24 de octubre de 2011

Libro: El día de los reyes y otros cuentos


¡Por fin! Gracias al constante esfuerzo y al trabajo de cocina (impagable) de Ricardo Acevedo y Carmen Rosa Signes, acaba de salir el primer libro editado por miNatura. Son la antología de cuentos del primer concurso de relatos de terror cuyo premio era lo que todo escritor desea, ver su obra por pequeña que sea en un papel encuadernado que se llama libro...

El día de los cinco reyes y otros cuentos. Antología del Primer Concurso de Relatos de Terror miNatura

A la venta en este enlace El de los reyes y otros cuentos o directamente en la Librería Argot de Castellón:  (http://www.argot.es/)

Calle San Vicente, 16
12002  Castelló de la Plana 
Teléfono 964 250 498  Fax 964 240 386
Horario de 8:00  a 20:30 (abierto al mediodía)


Para acceder a la revista digital miNatura (Revista Digital de lo breve y lo fantástico): http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/

© Manel Aljama (octubre 2011)

domingo, 23 de octubre de 2011

Salvador Iborra, historia repetida

El poeta valenciano Salvador Iborra fue asesinado el pasado 29 de septiembre a la puerta de su domicilio en Barcelona.

Frangmento de "Els cossos oblidats" (Los cuerpos olvidados):

Aquesta albada pleníssima de suburbis em corprèn,
aquesta inquieta tristesa d'estimar a soles,
el cristall i la boira dibuixada en la finestra,
l'herba que creix neutra en aquesta solitud arruïnada,
el consol de saber que podíem haver estat feliços.

Traducción al castellano:
(Este amanecer llenísimo de suburbios me cautiva,
esta inquieta tristeza de amar a solas,
el cristal y la niebla dibujada en la ventana,
la hierba que crece neutra en esta soledad arruinada,
el consuelo de saber que podíamos haber sido felices.)



Este es y será su blog:  http://salvadoriborra.blogspot.com/

Se le hará un homenaje el 18 de noviembre a las 19:00 en l'Espai Mallorca (Carrer del Carme 55, metro Liceu):
http://www.vilaweb.cat/noticia/3940347/20111019/lhomenatge-poeta-assassinat-salvador-iborra-fara-18-novembre-lespai-mallorca-barcelona.html

© Manel Aljama (octubre 2011)

lunes, 17 de octubre de 2011

Los libros y la lectura

Dejo aquí un recopilatorio sobre los libros y la lectura.

Saramago: "Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio. Que es bueno para mi salud. Pero nunca he escuchado a nadie que le diga a un deportista, tienes que leer."


John Waters, fuerte, en la linea de la publicidad anglosajona:



¡Cuidado! ¡tiene un libro!

Aviso, leer perjudica la ignorancia

Cuando pones ese canal un libro se suicida



Editado por Manel Aljama (octubre 2011)


domingo, 9 de octubre de 2011

Primera entrevista

Gracias a Pedro Riba y su equipo, por abrirme una pequeña ventana en el excelente programa  de divulgación, Luces en la Oscuridad, que dirige y presenta desde hace ya más de 22 años.  Me preparé el tema encargado y pensé que pasaríamos de puntitas sobre el libro pero me vi obligado a leer un cuento. ¡Menos mal que encontré uno los suficientemente corto como para encajar en el minutaje!  Ha sido un placer ser entrevistado y poder hablar con comodidad y sin ser acribillado a preguntas e interrumpido constantemente por divo radiofónico.

Punto Radio. Luces en la Oscuridad (1-10-2011 ): La pérdida de valores en la sociedad
Si el navegador da problemas, este es el enlace general  http://www.lucesenlaoscuridad.es/grabaciones.php
(Se trata después de buscar por "Manel Aljama")
Enlace directo a la descarga mp3:  http://www.lucesenlaoscuridad.es/descargas/01_10_11_ent_la_perdida_de_valores_en_la_sociedad.mp3



© Manel Aljama (octubre 2011)

sábado, 1 de octubre de 2011

Por fin y esta noche...


Por fin. Por fin pude compartir unas horas con alguien especial. Una profesora de primaria a la que tan ¡sólo tuve en un curso! Eso es dejar huella. Además, creo que sólo nos daba lo que entonces llamaban "lengua" (y es que el idioma catalán, que no se olvide, estaba oficialmente prohibido), lengua sólo había una por desgracia. Antònia como le gusta que la llamen se casó y se fue a vivir al País de Gales. Dio clases pero en la Universidad de Swansea hasta hace poco que ha conseguido la aspirada y merecida jubilación.  Me alegro muchísimo de se haya ganado un merecido descanso. La Recopilación de cuentos,"Tengo que contar"  y punto final a una etapa, está camino de Swansea (País de Gales, Gran Bretaña). Espero que los verdes prados den acomodo a mis cuentos.

Y esta noche...
Esta noche en Punto Radio a las 2:10 de la madrugada, NO hablaré de mi libro. Es muy poca cosa para que merezca unos minutos en un programa de máxima audiencia en esa franja y a nivel estatal...


© Manel Aljama (octubre de 2011)

martes, 27 de septiembre de 2011

Libros al estilo Dan Brown



A menudo se mete en el mismo estante novela histórica y este tipo de literatura. Creo que no es justo. La novela histórica es un tipo de litearatura que guarda cierta conexión con la historia e intenta tener cierta verosimilitud más o menos subjetiva. En todo caso, el estilo de este autor es como mucho más atrevido: si hay que inventar algún hecho, descubrimiento, útil, lo que sea, pues se inventa. Todo vale pues al fin y ninguno es literatura. Por ejemplo, si tienen que luchar Napoleón y Ramses II, pues coinciden y punto.

Características:
La linea del tiempo es como un acordeón pues se estiar o se alarga a voluntad del escritor, en un buen libro cuesta de percibir pero aquí se nota mucho.
Nada de versolimitud, pura imaginación y a veces delirante
Lo puede leer cualquiera: frases de sintaxi simple (sujeto+verbo+predicado mínimo), nada de subordinadas! Descripciones ramplonas y justas como un telefilm

¿Quieres jugar a ser Dan Brown? 
Visita este sitio y sigue las instrucciones  http://probar.blogspot.com/

(c) Manel Aljama (septiembre 2011) 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Los libros de autoayuda

En cuanto a parece un libro de autoayuda, automáticamente se le adjudican dos frases tópicas que quizá tengan algo de verdad pero que pueden ser muy injustas.
  • Los libros de autoayuda sólo sirven para ayudar a su autor: Tenemos que alimentarnos y para ello obtener algún dinero para adquirir el alimento del cuerpo. Por tanto los autores de estos libros, que pueden ser considerados “alimento para el cerebro”, también tienen que comer. También podemos considerar los libros de autoayuda como un estímulo para profundizar en alguna disciplina en particular. 
  • Otro libro de autoayuda más: Nada escapa a las modas. ¿Por qué hay tantos libros de autoayuda? Las librerías tienen secciones exclusivamente dedicadas al tema. Salta a la vista que vienen a cubrir un vacío que antes era rellenado por la religión. Al margen de eso, es evidente que la sociedad de consumo con “ganar más para gastar más” no deja ninguna satisfacción real pues entramos en una cadena de comprar sin parar, como un hámster dando vueltas en su rueda. Tener riquezas materiales no satisface y ser el más rico del cementerio no es lo mejor. 
Ahora bien, un libro de autoayuda no hace nada por el simple hecho de leerlo. Requiere esfuerzo para obtener los beneficios que propone. Viene a ser lo mismo que esos cursos de “inglés sin levantarse del sillón” o una dieta (por prescripción médica) que con leerla no basta. Por tanto, es muy probable que muchos de los conductores maleducados y malhumorados que hacen feas y temerarias maniobras a primera hora de la mañana, tengan algún libro de autoayuda en las estanterías. Si lo han leído no lo han entendido. En todo caso, siguen anteponiendo lo urgente a lo importante y la excusa de que llegan tarde a su trabajo y les pueden echar no me sirve. Ni yo ni los demás tenemos la culpa de que ellos duerman poco por ver vomitivos programas de televisión y se levanten tarde pisoteando a todos los demás.

© Manel Aljama (septiembre 2011)
foto Monte Hua (autor desconocido)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Autopublicar ¿tan malo es?


Ahora que por ejemplo el teatro está cada vez más lleno de obras “autoproducidas”. ¿Y qué es autoproducir? Pues algo tan sencillo como que los actores a la vista de que últimamente nadie apuesta por su montaje -ni siquiera si es una obra de un autor de éxito-, deciden constituirse en compañía y productora y tirar así adelante su trabajo y por qué no su sueño. ¡Que hay que comer cada día! Cuántos médicos que no entran en clínicas públicas o privadas no abren su propia consulta. Y así, abogados, peluqueras, etc. El actor es profesional y el público ya le juzgará. El médico o la abogada están avalados por unos estudios y su clientela también les valorará. ¿Y la peluquera? Pues lo mismo, está avalada por una formación pero es su parroquia a la que tiene que llegar, la que le dará el visto bueno. ¿No sucede lo mismo en televisión? ¡Pues claro que sí! La parrilla está llena de programas cuya productora “pertenece” al presentador y sus colaboradores.

¿Y el escritor tiene entonces que pedir permiso? ¿Y a quién? 

¿Dónde está la diferencia? No la hay. Tan sólo en el objeto: obra de teatro, programa de televisión o radio, visita médica, asistencia legal o un libro.

Cuando Salvador Badillo, amigo, maestro aikidoka y escritor quiso autopublicar su libro “Método Sento” a través de Lulu, ya le aconsejaron sus “amigos”: “no conseguirás llegar al público”  Vaya amigos. !Qué visión de futuro!  Sin ir más lejos que le pregunten por "eso de autopublicar" a Dianna Marquès o a John Locke (que ha vendido más un millón de ejemplares) por citar unos pocos... Lo que necesitan todos es encontrar su nicho de mercado, su clientela, su público. Darse a conocer. Llegar. Eso se llama mercadotecnia (marketing según los snobs). Claro, no todo es llegar. Más difícil es mantenerse. 

Pero pensar que hay que pedir permiso para llevar a cabo nuestros sueños (entiéndase como deseos éticos y que no hacen daño a nadie) es de estar acomplejado.

© Manel Aljama (septiembre 2011)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Bendito Karma de Salvador Badillo



“El caso es que he pasado varios días asfixiado de calor, sin ganas de trabajar, ni de escribir. Mis ideas eran como un caldo denso. No obstante he ido, como siempre, a impartir mis clases de aikido.” 
(Bendito Karma)


La cita sugiere, trabajo, constancia, meditación... De entrada no es un libro de autoayuda más y  tampoco parece que ha sido redactado para enriquecer materialmente a su autor. Es un libro para enriquecer el espíritu (dedicaré un articulo a este tipo de libros dentro una semana); sigamos con “Bendito Karma”.

Es un buen libro para el que tiene mucha prisa o tal “no tiene tiempo” o para el que lee poco. Las ideas están estructuradas y desarrolladas a lo largo de un volumen sin paja ni envoltorio. Cada frase, cada palabra y cada párrafo se ven bien pensados y trabajados. El autor nos propone también algunos ejercicios con la finalidad de profundizar en las enseñanzas que nos está regalando. ¿Pero, no hemos pagado por la publicación? Sí, pero quedarse en la letra, en la tapa, en el precio, es una vez más confundir valor y precio, como el necio. "Bendito Karma" da más.

¿Y lo malo? Pues lo malo es que quien debería prestar un poco de atención a este tipo de literatura (y a los libros), los que son “patata de sofá” que disfrutan con lo que les muestran en televisión, ni siquiera se acercarán a una librería. Recordemos que un libro de autoayuda es como una dieta o como un curso de idiomas, que no se aprende quedándose en el sillón sino poniéndose en marcha y tratando de poner práctica algunos o todos los consejos que propone.

Es un libro para llevarlo encima, como un recordatorio, para leer más de una vez y, por supuesto, es para quien es merecedor de su lectura.

Web de la editorial: http://www.edicionesluciernaga.com/es/llibre/bendito-karma_14040.html
Blog del autor: http://salvadorbadillo.blogspot.com/

© Bendito Karma de Salvador Badillo, Ediciones Luciérnaga (2011)
© Video promocional disponible en Youtube/Facebook y redes sociales. Salvador Badillo 
Manel Aljama (septiembre 2011)

martes, 6 de septiembre de 2011

Inglés de papanatas


Un columnista del diario ABC y algunos medios muy poderosos, culpan al resto de lenguas del estado: catalán, euskera, gallego de dañar seriamente al castellano. Por eso, usan toda su maquinaria política para cambiar modelos educativos probados y que dan excelentes resultados de convivencia y paz y actúan así en detrimento de lenguas totalmente válidas a las que simplemente desprecian y subestiman.

¿Acaso no son estos mismo seres vivos los que mediante su vocabulario tan rico, no están destrozando no sólo el castellano sino también el resto de idiomas de la Península Iberíca? Esta gente acostumbra a defender el castellano diciendo entre otras lindezas: ir de shoping, hacer casting, week-end, el pastel tiene un toping, necesita un coacher, tenemos time to market, y así un sinfín de papanatismos pues estos papanatas ignoran que en castellano, en catalán, etc. existe una palabra o expresión adecuada para cada situación que quieren describir. Basta ir y coger un diccionario de cualquier lengua válida del Estado Español.

© Manel Aljama (septiembre 2011)

viernes, 2 de septiembre de 2011

Molts Bits: Error bX-fa9wwp al acceder al panel (dashboard) de...

Para el error de blogger (dashboard). Aquí dejo enlace a una posible solución.

Molts Bits: Error bX-fa9wwp al acceder al panel (dashboard) de...: Desde hace unos días al intentar acceder al panel (dashboard) de blogger os puede aparecer este error. Suele aparecer cuando el idiom...

martes, 30 de agosto de 2011

La cigarra y la hormiga

Cierta hormiga sacaba en el invierno al sol el trigo que en verano había recogido. Una chicharra hambrienta, llegando a ella pidió que le diese un poco de aquel trigo; a lo cual respondió la hormiga:
—Amiga, ¿qué hiciste en el estío?
—Yo —repuso la chicharra—, no tuve tiempo para recoger, porque andaba por los sotos cantando". La hormiga entonces riéndose de ella, y metiendo el trigo en su agujero, le dijo:
—Si cantaste en el verano, danza ahora en el invierno.
Debe el hombre imitar a la hormiga. Esto es, debe trabajar a su tiempo, para que no le falte de comer en adelante; pues el descuidado siempre está menesteroso.

Atribuida a Esopo fue recreada con distinto final por Jena La Fontaine y Samaniego.
Más información http://es.wikipedia.org/wiki/La_cigarra_y_la_hormiga
Publicado por Manel Aljama (agosto 2011)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Libros: (3) Lo que no se ve


En el primer artículo hablé de publicar un libro (http://manelaljama.blogspot.com/2011/07/libros-1-publicar-el-libro.html )
En el segundo artículo hablé de la vida del libro (http://manelaljama.blogspot.com/2011/07/libros-2-vida-del-libro.html )

En este voy a hablar de lo que no se ve  y que estará subrayado en el texto. El mercado editorial está saturado de títulos. La actitud del sector editorial es:
a) Seguir como hasta ahora. Seguir publicando a famosos (incuyendo delincuentes, políticos y cocineros) que muchas veces van a parar a la trituradora (la muerte iguala al ser humano).
c) Perseguir las cooperativas de libros que rebajan los márgenes. Lo importante es que quien menos hace en todo esto (distribuidor) se siga llevano la mayor parte del pastel. Ni librero, ni editorial, ni agente ni por supuesto escritor (este se lleva el mínimo), se llevan más.
b) Denostar la autopublicación. Presentar esta modalidad com indigna, de poco fiar, etc. Acaso no tiene deerecho un autor a difundir su obra con total libertad. ¿No lo hace un delincuente confeso acabado de salir de prisión? ¿Tiene menos derecho un poeta que sueña con ver sus poemas en papel? Si lo envía a una editorial le contestarán “persevere” (si le contestan), cuando quieren decir, “la poesía no nos interesa”. Muchas editoriales andan buscando su “código” o su “zafón” particular que venda sin casi hacer publicidad. Buscan el pelotazo.
Si el problema no es el libro sino la lectura. Además, muchos libros de autores de best seller en realidad son así gracias a la callada labor de los correctores de estilo y ¡correctores ortográficos! En realidad, lo que ven en la autopublicación es competencia y claro, eso de la libre competencia quien busca pelotazos lo lleva muy mal. Además, los servicios de autopublicación incluyen ya revisión profesional independiente, programa de librerías, etc con lo que la frontera y las diferencias con una editorial tradicional son ya difusas.

Y ya para rematar la faena: Virginia Wolf, Proust, por citar algunos, autopublicaron sus libros. Y en Estados Unidos, el escritor John Locke ha superado el millon de ejemplares de su autopublicado libro. Sin ir más lejos, la barcelonesa Dianna M Marquès lleva tres novelas con éxito en la misma forma.Tambíen podíamos citar a Marta Abelló, ganadora de premios y que ha acabado en la autopublicación al encontrarse "debe contribuir"...

¿Y las editoriales?  ¿Y el contrato de exclusividad? Pues que está muy bien para diestros de la talla de Zafón o Asensi pero para los demás curritos es un poco esclavitud.paternalista y trasnochada. No me extiendo porque como en todo hay matices.

Si he arrancado la oreja del editor, ahora la del librero. A mi amigo Salvador Badillo, autor de “Bendito Karma” le contestaron el otro día en una librería que “su libro ni su editorial interesan”... Y es que cuando el librero es el mismo que vende barras de pan así nos va por aquí. Trabajar y trabajar bien tiene premio. Ser autocrítico y perseverante. Lo demás son monsergas: “Los alemanes reman todos en la misma dirección ja ja ja.” dice orgulloso el garrulo hispánico de estómago lleno y cabeza vacía, criticando los que trabajan.

En fin, que entre bomberos no tenemos que pisarnos la manguera sea esta pequeña o grande.

© Manel Aljama (agosto 2011)

lunes, 22 de agosto de 2011

Insistir, insistir


La británica y ex empleada de correos, Catherine O'Flynn, autora de "Lo que perdimos" (Seix Barrall, 2009) y que fue rechazada por lo menos entre 15 o 20 veces, según las fuentes, ganó también el premio Costa Book Awards en 2008. Eso es un premio a la constancia.

Enlace a The Telegraf: http://www.telegraph.co.uk/culture/books/authorinterviews/7881488/A-Page-in-the-Life-Catherine-OFlynn.html

Manel Aljama (agosto 2011)

lunes, 15 de agosto de 2011

El enigma Poupardin

Fuente Internet Museo del Louvre aprox 1911

Se cumplen 100 años y hace unos meses colgué este cuento. Quizá la historia real fue así...

El inspector jefe de la Policía de París, Gerard Poupardin estaba plenamente satisfecho recibiendo los felicitaciones de los presentes en la fiesta que casi podía decirse que era en su honor. Se había reabierto el Salón Carré del Museo del Louvre, el que dedicaba a la pintura italiana del siglo XVI. En esta ocasión estaba engalanado con cintas con los colores de la bandera de la “republique”. Recibió no sólo elogios por parte del prefecto de policía sino también del mismísimo Armand Fallières el presidente de la “Troisième République” pues el caso se había convertido en un tema de estado.
Los operarios de limpieza también estaban invitados a la fiesta y además habían sido condecorados. Aprovecharon la ocasión para sustituir el vino malo de sus habituales borracheras por el exquisito champagne de la celebración. Había el doble de vigilancia de un día normal quizá no por el cuadro que había vuelto entero al museo sino tal vez por la presencia de diputados y cargos públicos temerosos de dejarse ver en público sin ninguna protección. Todo eran halagos para Gerard Poupardin. Se le equiparaba a héroe nacional pues había devuelto la “Mona Lisa” intacta y había detenido a Vincenzo Perugia, el principal sospechoso del robo. En todos los corrillos se contaban anécdotas del eficaz trabajo del inspector, de su astucia en dar con el paradero de los malhechores y de cómo detuvo a la banda.
—¿Y cómo sabe usted que el detenido no es el fanático italiano y pintor de brocha gorda que dice ser, sino un hombre de paja al servicio de un afamado falsificador como se rumorea? ¿Qué hacía un hombre como él en poder de una lista con los siete mayores compradores de obras de arte robadas? ¡Gerard! ¿Cómo puede demostrar que en todo este tiempo el falsificador no pudo hacer hasta siete copias, quizá más, del original y habernos devuelto una falsificación junto con el desgraciado de Perugia?
—¿Y cómo puede probar todo eso? No es más que un rumor. Yo quizá no pueda probar con total exactitud lo mío pero usted Gaston, tampoco lo suyo. No me estropee la fiesta por favor. Brindemos por el nuevo año 1912.

© Manel Aljama (mayo 2009)
Publicada con anterioridad el 20 de mayo de 2009: http://manelaljama.blogspot.com/2009/05/el-enigma-poupardin.html

martes, 9 de agosto de 2011

Así éramos de Jesús Caudevilla, una reflexión.


“¿Sabes cuántos días he tachado en el calendario desde que empecé mi periplo? Contando hoy, 45. ¡Cuántas horas! ¿Y sabes cuántos días no nos hemos visto físicamente? 35 días negros negrísimos. Los diez restantes nos hemos visto aunque en algunos hayan sido unas pocas horas.”

A partir de un diario (que en realidad son unas sencillas libretas) y de un buen fajo de cartas, llenas de sentimientos, el lector de Así Éramos de Jesús Caudevilla realizará un auténtico viaje en el tiempo hasta Sabadell en una época muy importante en la historia de este país de países: 1974 a 1975. Las sensaciones que experimente variarán según su edad y conocimientos pero en ningún caso se quedarán impasibles.

Alguien sugeriría o criticaría que Jesús podría haber optado por hacer una novela con aspecto de diario. Creo que un autor se tiene que expresar libremente sin imposiciones de nadie. Lo importante es llegar a la gente y producir empatía, y Así Éramos lo hace.

Lo más importante de la redacción es la naturalidad y la sencillez. Se han sacrificado las florituras literarias para prácticamente llevar los textos tal como aparecen en los cuadernos y hojas, sin casi retoque alguno. ¿El resultado? Un placer para el lector que en función de como vivió (si los vivió) aquellos años y que se ve inevitablemente transportado a ellos. Sufre, ríe, se irrita, etc etc. en cada párrafo, en cada mensaje que Él y Ella se intercambian. No poner nombres ha sido también un acierto, así cualquiera se puede sentir identificado.

A los que ahora disfrutan de una vida aburrida, no valoran lo que tenemos y/ o se quejan de que no hay suficiente democracia les convedría leer el libro y deducir que el cinturón era un instrumento de castigo muy utilizado por los padres de familia, que conseguir un anticonceptivo era muy difícil para unos e imposible para la gran mayoría, una reunión política o tener determinados libros o panfletos en casa eran un riesgo para la libertad y la vida. También que las cartas no eran correos electrónicos que llegan en el momento, sino que tardaban 3 días o más y había que ponerles un sello que casi siempre era de Franco, ese personaje que ahora algunos alcaldes corren a restaurar como “hijo predilecto”.

De la mano de Él y Ella nos movemos por Sabadell, vamos al cine, nos montamos en un 850 y lo más importante, aprendemos a amar la libertad y a luchar por mantenerla y ampliarla:

“No puedo querer a una patria donde no existe la libertad. Una patria que esclaviza a sus hijos.”


En itálica textos originales de la novela Así Éramos de Jesús Caudevilla, (ed. Aladena).

Manel Aljama (agosto 2011)

martes, 2 de agosto de 2011

Contra las barbaridades ortográficas


"Haber" es un verbo, "A ver" es mirar, "haver" no existe.
"Hay" es haber, "Ahí" es un lugar, "Ay" es una exclamación, "ahy" no existe y "haiga" tampoco.
"Haya" es haber, "Halla" es encontrar, "Allá” es un lugar, "Aya" es una niñera.
"Iba" es de ir, "IVA" es un impuesto e "Hiba" no existe.
"Valla" es un cartel grande, "Vaya" es ir y "Baya" es un fruto.
Campaña contra el terrorismo ortográfico, pega esto en tu muro.

Recibido por facebook.
Manel Aljama (agosto 2011)

martes, 26 de julio de 2011

Así éramos de Jesús Caudevilla



Sinopsis:
Los años 1974 y 1975, los últimos del régimen franquista, fueron para los españoles años decisivos y de cambios; para los jóvenes fueron además, tiempos de lucha y aprendizaje.

“Así éramos”, retrata la historia de dos de estos jóvenes, militantes de izquierdas en Sabadell (Barcelona), que se conocen en un acto político y caen profundamente enamorados. A través de un diario que escriben para empezar a conocerse y cientos de cartas que se envían cuando no les queda más remedio que estar separados, el lector se sentirá como un protagonista más de esta fantástica historia de amor, lucha y rebeldía.

En este libro su autor, Jesús Caudevilla, describe hasta el más mínimo detalle los sentimientos, vivencias y situaciones por las que sus protagonistas tienen que pasar hasta conseguir su objetivo final: que nada ni nadie pueda separarles.


Me he traslado sin querer al Café de la Creu en esa época y he perdido el color. Ya sé que me delata el televisor plano pero el libro es un viaje a los sentimientos de una época irrepetible.

© del libro "Así Éreamos" y de su video, Jesús Caudevilla

artículo Manel Aljama (julio 2011)

sábado, 23 de julio de 2011

Libros: (2) Vida del libro



En el capítulo anterior empezamos la serie con la publicación del libro. Hoy hablaremos de su vida. Por desgracia el libro tiene un ciclo de vida, en especial en España. En otros países sucede también pero con distintos matices y resultado. Que un libro sea equiparable a un producto de consumo, por ejemplo, un refresco, es gracias al capitalismo. También cabe decir que ha sido el capitalismo el que ha hecho posible que el libro en tamaño bolsillo o ahora en ebook, pueda llegar a muchísima gente. Así, de igual modo que nos tomamos la bebida y queremos más, la industria hace que leamos un libro del autor tal y rápidamente lo olvidemos y pidamos “otro”.

Via tradicional: desde la editorial
Detallo aquí los pasos o etapas en la vida del libro.
  1. Nace fruto de la creación el autor. Notas, búsquedas, documenación, a máquina de escribir, en ordenador, grabadora, fotos, recortes, servilletas, páginas de otro libro, de todo.
  2. Supongamos que tenemos agente y editorial. Se fija fecha para la edición y otros detalles: portada, tamaño, sinopsis, markéting, etc. etc.
  3. Entra en imprenta.
  4. Sale para los almacenes de distribución.
  5. Nuestra obra llega a la librería
  6. Con suerte iremos a la mesa de novedades. Nuestra estancia ahí depende de cuánto conocidos somos y cuánta demanda suscita nuestro libro.
  7. Pasado una semana, cual cenicienta a la que le llega la medianoche a nuestro libro le llega la encrucijada:
    • a) De vuelta a la editorial: porque la librería no tiene fondo o porque el libro no ha despertado interés.
    • b) A la estanteria: porque aunque despierte interés no hay sitio para los grandes y para la ingente cantidad de novedades que llegan. Ir a la estantería no es un castigo, es una suerte. Significa que la librería tiene fondo. Puede quedarse allí un año o quizá más aunque pasado el año, el librero lo puede devolver a la editorial.
Para evitar tanto a) como  b) hace falta que:
  • El autor tiene que ser conocido, que tenga visibilidad. Tendrá que poner mucho de su parte para eso.
  • La obra tiene que venderese, aunque sean la mitad de los ejemplares tirados y con un descuento del 30%, como separata en la prensa y hasta en los hipermercados junto a las pelotas de playa.
Todos los libros publicados en España reciben este trato con excepción de los primeros espadas (abuso del lenguaje taurino porque sí): Zafón, Asensi, etc. Imaginemos qué futuro le espera a servidor que de ir de maletilla ha conseguido llegar a espontáneo. En las librerías todavía no hay seguratas y en las plazas puede que sí.

En el capítulo 3 explicaré lo que no se ve.

© Manel Aljama (julio 2011)

lunes, 18 de julio de 2011

Libros: (1) Publicar el libro


La máxima aspiración de todo autor (escritor, poeta, ensayista) es ver su obra publicada en papel. Hoy día se puede publicar por internet, igual que hacen ya los grupos de música. Pero parece que en el mundo de la literatura esa opción está como mal vista.

Hay dos opciones principales para publicar un libro: ir a una editorial o autopublicarlo uno mismo. Las grandes editoriales parecen inaccesibles y las pequeñas están en contínua evolución. Cada año nacen decenas de editoriales de las que al cabo de otro año con suerte sobreviven dos. La autopublicación requiere mayor esfuerzo por nuestra parte pero nos dará mucha experiencia para luego tratar con las editoriales. Igualmente este país es el que más títulos publica y el que tiene los índices de lectura más bajos de la OCDE. Es decir siempre leen los mismos.

Acudir a una editorial
Puedes imprimir tu manual en DIN A4 y enviarlo a la editorial elegida. Lo darán a un comité de lectura para que opine sobre el mismo. El proceso se puede demorar un tiempo y la respuesta no está asegurada. En el caso de ser agraciados, es decir, nos publican el “manuscrito”, no lo van a hacer ahora mismo. ¡Puede demorarse hasta otro año más!, en función de sus necesidades de mercado.
  • Ventajas: La editorial hará el marketing.
  • Inconvenientes: Es la modalidad que deja menos margen (€) y el método más difícil para publicar. Nos olvidamos de todo lo demás pues se encarga la editorial.

Autopublicar
Hasta hace unos pocos años era un auténtico timo pues consistía en encargar un tiraje de 100, 500 o 1000 ejemplares, que se pagaban del bolsillo del solicitante, el cual simplemente mandaba su manuscrito por correo electrónico. Pero con la llegada de las imprentas POD (Print On Demand) se han abaratado los costes y no es obligatorio un tiraje mínimo, tan sólo nos imprimiremos el ejemplar de galerada para revisarlo. Existen ya muchísimos sitios. Dejaré aquí los más conocidos. Los libros fabricados con este modo son exactamente iguales a los “normales” y si se dispone de ISBN, las liberías pueden venderlos.

  • http://www.lulu.com: Es el pionero. Dispone de ayudas para maquetar, hacer la portada y también de paquetes módicos de precio para obtener ISBN, promocionar y saltar de la web a la librería.
  • http://www.bubok.com:  Es la versión española de Lulu y son un poco diferentes. Aúnan la experiencia de la web (Evoluziona / GrupoBúho) con el mundo editorial de siempre (Destino). Disponen como Lulu de paquetes de gestión para hacer los trámites legales.
  • http://www.librored.com:  no dispone de asistente y tenemos que enviar el manuscrito.
  • http://www.blurb.com:  es una copia de Lulu
  • http://www.booksurge.com:  es  copia de Lulu hecha por Amazon.

En el mundo de la música ya hace tiempo que hay grupos sin discográfica y que se han hecho famosos y han montado giras. Sus canciones se compran directamente en su página web. Resulta que esta opción está como “mal vista”, como si fuese de poca calidad. La verdad es que los lectores y editores de las editoriales también se equivocan y como veremos en próximos capítulos, muchos libros van a la tritaturadora.
  • Ventaja: obtenemos el mayor beneficio
  • Inconveniente: Quizá lo peor es que la marketing lo tenemos que hacer nosotros. Debemos costear ISBN y constituir un Depósito Legal.

Trámites en España
Para vender un libro en web no hace falta más que el libro exista y el comprador tenga medios de pago.
Para que el libro vaya a la librería debe tener un ISBN, un código que identifica al libro en todo el mundo.
En España, además existe la particularidad del Depósito Legal que es obligatorio. No lo voy a explicar aquí porque excede la limitación de este espacio, pero viene a ser como la apostilla que llevaban los libros en la antigüedad:  "Con permiso del Duque, licencia del Conde, a Gloria del Emperador...".  Es así y es obligatorio para todo libro imprimido en España.  Por tanto quedarían exentos los de Lulu, Blurb en tanto sus oficinas no están en nuestro territorio. Parece un contrasentido que en la era de Internet se quieran poner puertas al campo.

En el capítulo 2 explicaré la vida del libro, desde la imprenta hasta que llega a la librería.

© Manel Aljama (julio 2011)

domingo, 10 de julio de 2011

Son órdenes

La estancia era muy pequeña, más bien estrecha. Había escasez de luz. Tan sólo una lámpara flexo encima de una mesa metálica que enfocaba y que casi encandilaba al individuo que estaba atado a una silla. Tenía la cabeza dejada caer sobre el hombro izquierdo. Sus ojos estaban cerrados y los pómulos le ardían. Un hilillo de sangre se deslizaba por la entreabierta comisura de los labios. No estaba muerto pues se escuchaba un fatigoso y esforzado resuello. Se abrió una puerta y entró un poco más de luz. Irrumpieron dos individuos que descendieron los dos escalones que se elevaban sobre la entrada del cuarto. Cerraron la puerta.
—¡Vaya! ¡El nene se ha dormido!—dijo el que llegó primero a las proximidades del reo.
—¡Pues le despertamos! ¡Faltaría más! —dijo el segundo al tiempo que propinaba un puñetazo en el plexo solar del torturado que se quejó y soltó una bocanada de saliva sanguinolenta.
—¿Quieres más? —le interpeló quien acababa de propinarle el golpe. No respondió. Pero el goteo empezaba a ser hemorragia. El verdugo hizo un ademán de asestarle un golpe en la cabeza pero el primero le detuvo el brazo con firmeza.
—¡Espera un poco! Todavía tiene que durar.
—¡Menudo golfo! —respondió pero vociferando al martirizado— ¡Menuda suerte tienes!
Su compañero subió la breve escalera de dos peldaños y alcanzó la puerta. Salió dejándola entornada con la habitación sumida en una oscuridad rota únicamente por la incandescencia del flexo. No tardó demasiado. Volvió trayendo consigo un balde metálico lleno de agua que brillaba en la penumbra.
—Ten —dijo dirigiéndose a su compañero para que cogiese el cubo—, le daremos un descanso.
El otro lo agarró con las dos manos, dio un paso hacia atrás y le arrojó el contenido. El hombre casi se ahoga. Empezó a toser sin atreverse a abrir los ojos. Enderezó su cabeza. El transportista del agua bajó un poco el flexo quizá para que no se cegase del todo.
—¡Venga! ¡Confiesa de una puta vez! ¡Lo sabemos todo!
—¡Quiero ver a mi abogado! —respondió con voz entrecortada el recluso.
—¿Para qué? ¿Para que tengas un juicio justo? ¿Para que pagues una multa? ¿Para ser más justo? —respondió el agresor—. Ese no es nuestro estilo. Ya estamos cansados y ahora aplicamos nuestras propias reglas y nuestro propio método. ¿Has entendido?
—Nosotros —añadió el que parecía tener más dotes de mando—, obedecemos órdenes. Se nos ha dicho que has comprado música en el “top-manta”; y además tenemos las pruebas. Desde la sociedad de autores nos han dicho que te demos un escarmiento y que acabemos contigo. ¿Qué ganamos llevándote a la justicia? ¿Responde?


© Manel Aljama (febrero 2009)
Publicado con anterioridad en marzo de 2009: Son órdenes

lunes, 4 de julio de 2011

El despertar del dragón

Fuente Internet (modif electrónica)

Después de seis largos años de recuperación Sun Li ya estaba dispuesto para el retorno. Tenía sólo catorce años cuando los malvados secuaces del terrateniente Tao Shu violaron a su hermana y mataron a su padre. La madre desesperada se suicidó arrojándose al río. Sun huyó atemorizado pues creyó que toda la aldea la iba a culpabilizar por lo sucedido. El perverso Shu había propagado la idea de que Li le había pedido entrar a su servicio y formar parte de su banda. En el camino Li fue asaltado por unos bandidos que, después de robarle la bolsa con los últimos dineros que le quedaban, le rompieron piernas y brazos dejándolo malherido junto a un riachuelo. Fue recogido por Wun Tu, un monje Shaolin, quien mandó llamar a unos cuantos acólitos para que construyesen una rudimentaria parihuela con la que transportarlo hasta el templo.
La sanación completa de sus huesos le tomó un año. Dedicó los otros cinco a fortalecer el cuerpo y, sobre todo el espíritu. Empezando desde lo más bajo se convirtió en el mejor discípulo. Cultivó la humildad, la solidaridad y lo más importante, las artes marciales. La comunidad le brindó la posibilidad de volver a su antigua vida para devolver la justicia y restablecer su honor. Por respuesta, Sun Li decía siempre que estaba bien así, que aunque no sabía qué sería ahora de su hermana, él prefería la vida monacal. A esa afirmación, el maestro respondía cada vez:
—Esperaré a que estés preparado. Esperaré a que seas capaz de caminar sobre el papel de arroz sin dañarlo y, entonces, sabrás que habrá llegado tu momento.
Li guardaba silencio y tenía muy presente los restos sin vida de su madre estrellada en las rocas, la cabeza decapitada de su padre o la sangre descendiendo por las piernas de su hermana después del ultraje.
El viaje de regreso duró unos meses. Quiso tomarse su tiempo. Uno de los esbirros de Shu le reconoció. Como si fuese en un entrenamiento se deshizo de él para siempre con un par de golpes. Disfrazado se dirigió hasta el castillo de Shu. Fingió pedir trabajo y le aceptaron. Una vez dentro encontró a su hermana, que estaba de concubina al servicio de Tao. Empezó a eliminar a sus enemigos. Aunque venían con una actitud agresiva, en el fondo parecían no defenderse y esperar que Li les propinase el definitivo y certero golpe que les aliviase sus penas. Uno a uno acabó con ellos hasta que sólo quedó Tao. Éste agarró a la hermana y amenazó con degollarla. En un gesto de rabia y por sorpresa, la muchacha, le arrebató el puñal y se lo clavó en el pecho. Tao Shu se arrodilló de dolor profiriendo un grito. Por último ella le arrancó los ojos con sus uñas antes de que cayese de bruces en medio de un confuso charco de sangre.
En seguida aparecieron los títulos de crédito, se encendieron las luces y el público empezó a levantarse de sus butacas. Siempre me ha gustado ver estas viejas películas de artes marciales. Es una pena que ahora no las programen ni en las filmotecas. Menos mal que los propietarios de este cine de barrio tuvieron esta genial idea.

© Manel Aljama (julio 2009)
Publicado anteriormente el 23 de julio de 2009, El despertar del dragón

sábado, 25 de junio de 2011

Fiesta Mayor


Nada más subir a la tarima para calentar los instrumentos me abandona la sensación de desasosiego. El ambiente no está frío sino más bien ultracongelado. El gentío es de lo más variopinto: jovenzuelos imberbes con ganas de ir a la disco mostrando su disgusto por tener que estar allí, niñas que se empiezan a poner algodones en el sujetador para competir con la hermana mayor que también está a regañadientes, abuelos raquíticos más sordos que cegatos o viceversa, y el resto, gente de mediana edad que bien no tiene segunda residencia porque si no se habría marchado o porque no le llega el dinero o ambas cosas. ¡A ver quién levanta el ánimo a este público! Los de la comisión de fiestas que más bien parecen empleados del tanatorio nos han pagado con un talón. ¡Ojalá tenga fondos! Mientras digo el clásico “sí”, “ya” en el micrófono, sigo obsesionado en encontrar la diferencia entre un entierro de tercera y la patulea que está congregada ante el escenario. Habrá que encomendarse a Baco y que obre su milagro. Rasgueo un poco mi guitarra imitación Fender. Por fin llegan el del teclado y la vocalista que estaban tardando demasiado. Menos mal que ella lleva un vestido lo suficientemente corto como para que los abueletes recuperen su agudeza visual aunque sus santas pondrán inevitablemente una mueca de entre asco, envidia y desaprobación. El bajista hace rato que está. El chaval va a sueldo y claro, quiere empezar pronto y acabar aún más pronto. Con un poco de suerte es capaz de hacer dos bolos por día. ¡Una locura!
Parece que la gente se ha dado cuenta que existimos. Se enciende la luz y suena algún chiflido en el fondo. Vamos allá: “Paseando mi soledad, Por la playa de Marbella. Yo te vi Cartagenera, luciendo tu piel morena”. Mientras la cantante intenta menear las caderas con gracia veo que nadie se lanza a bailar. ¡Podrían regalar la bebida! Ahora en cuanto acabe este tema tendré que saludar a este pueblo... ¿o era un barrio? ¡¡No me acuerdo!! Bueno, largaré un discurso de esos y alguien me lo chivará. Ha funcionado, si es que esto es como una booomba, sí, empezamos a decir, “todo el mundo una mano en la cabeza, un movimiento sexy, una mano en la cintura” y dentro de un rato a ponernos los cuernos del “venao”, “no haga caso esa jugada, son rumores, son rumores”. ¡Qué bien controla el de la trompea! En cuanto que acabe “Sueño su boca” me tocará hacer un chiste machista y facilón. ¡A ver si por lo menos se pican! Si todo va bien, haré “que la detengan es una mentirosa” y luego les preguntaré “Mami qué será lo que quiere el negro”. Antes del descanso nos encomendaremos al tiburón.
¡Vaya ya se han puesto a bailar unas cuantas parejas descompensadas y torponas! Son los del cursillo de baile de salón que lo hacen más para dar envidia que para lucirse, pero si no fuera por ellos no se levantaba la fiesta. Voy a complacerlos, dejo al de los teclados con sus habilidades chocolateras. Tenemos diez o doce minutos de pasodoble valenciano. Efectivamente, en cuanto suena “chocolateeeero”, se levantan hasta los tullidos. Bueno, a estos últimos los han empujado. Observo la espléndida espalda de Susana la vocalista, ese vestido le sienta muy bien; el teclista no tiene mal gusto. No sé cuánto tiempo nos durará. La última nos dejó a media gira por otra orquesta más importante. Se acabó el agua, se acabó la cerveza y el estómago sigue vacío. Nos queda la segunda parte. Vamos por un popurrí:  "El orangután y la orangutana", y “Cartagenera, tu boca, Como guayaba madura. Cartagenera, tus ojos, en mi recuerdo perduran.”; “Uepa,,, Guata negui consum. Yupi pa ti, yupi pa ti, toma...” No pares sigue sigue... Atacamos los italianos, será porqué te amo. Los del baile de salón ya dan muestra de cansancio. Esos tacones de aguja a según qué edades son dañinos. Les daremos alguna lenta para que respiren. Los de la comisión de entierros, digo de festejos ya no están. Seguro que hace rato que roncan delante de la tele. A ver si hay suerte y sólo tenemos que hacer un bis.

© Manel Aljama (junio 2010)

jueves, 16 de junio de 2011

Casualidades


Cerró los ojos. Se adormeció y perdió la consciencia mientras creía vislumbrar una luz al final de un angosto y tortuoso túnel. No sería capaz de cuantificar el tiempo que pasó adormecido o tal vez en una etapa esporádica en el limbo. Un brusco frenazo le despertó.
—¡Hombre de Dios! ¡Casi le atropello! ¿Qué hacía ahí tumbado? —dijo muy alterado y al borde del grito el conductor en cuanto se bajó.
El del coche conducía un Mercedes negro de clase CL y vestía un impecable traje gris oscuro que seguro estaba hecho a medida por un sastre. El del suelo, estirado en medio de la carretera, en cuanto estuvo más sereno empezó su narración:
—Verá usted ¿Sabe? Trabajé en una empresa de asbestos durante más de cuarenta años. Entré como aprendiz cuando justo había acabado de cumplir los dieciséis. Nunca falté un día. Ni por un resfriado. Nunca cogí una baja. Estuve bien pagado. Ya sé que era peligroso, pero por eso me pagaban más. Yo creía que era el trabajo de mi vida. Mire usted...
—Hoy día, buen hombre, no hay nada que dure eternamente —respondió el automovilista.
—Sí verá... casi no escucho las noticias para no ponerme deprimido. Pero un día llegué a casa y me encontré que mi mujer nos había dejado. No había pasado una semana que unos amigos para sacarme del pozo de tristeza en el que estaba me llevaron a un bar de esos de mujeres. ¿Sabe quién me encontré?
—Me lo imagino...
—No, es peor. Me encontré mi hija, sí mi hija que yo creía que estaba haciendo la carrera en la universidad... Ya ve usted. El trabajo, mi puesto de trabajo en la fábrica de asbestos era... ¡era lo último que me quedaba! Así que cuando la compañía presentó ese expediente de regulación... ¡se me vino el mundo encima! Además, con tantas compras y ventas de acciones, habían hecho un chanchullo con la antigüedad y me dejaron como si llevase tan sólo un año. Después de tantos años no me quedaba nada. Estaba desesperado ¿Comprende usted? —dijo mientras se agarraba al brazo del chófer— ¡No podía seguir viviendo! A mi edad ya no me quedaban oportunidades. Las cosas no podían continuar así. ¡Estaba decidido a terminar con todo de una vez por todas!
El del traje de sastre abarcó al desdichado y frustrado suicida y lo llevó más a la fuerza que por voluntad propia hacia su auto. Durante el trayecto le iba diciendo:
—Tranquilícese usted. No está todo acabado. Hoy en día hay muchas oportunidades para la gente mayor. ¡Las canas y los años son un grado! Venga, vámonos de aquí. Le llevaré a un sitio donde van a cuidar de usted
Por fin consiguió acomodarlo en el asiento trasero de su automóvil. Bloqueó el seguro en previsión que saltase en marcha. Arrancó y prosiguió su camino en dirección al centro de la ciudad. Al llegar a la altura de un centro de salud municipal se detuvo. Bajó del coche e hizo de auténtico chófer. Ayudó al hombre a bajar y lo acompañó hasta el interior del recinto de servicios. Una vez había acabado el trámite, volvió a su vehículo y reemprendió la marcha. Sonó el teléfono de a bordo. La voz al otro lado del altavoz le era familiar. Empezaron una conversación breve.
—¿A que no sabes qué me ha pasado? ¡He estado a punto de atropellar a un suicida! ¿Y, sabes lo mejor?, resulta que trabajaba en una de las empresas que hemos tenido que hacer un ajuste. Si es que el mundo es un pañuelo. Fíjate, ya se acercan las fiestas y el cierre de año. No he ganado más que cincuenta millones. Ya lo ves, con este gobierno no va a salir nada bueno...

© Manel Aljama (diciembre 2008)

martes, 31 de mayo de 2011

Cada vez más fuerte


Los cortinajes tapaban la ventana. Más que nada para hacer creer a los que estaban fuera que dentro del edificio no quedaba nadie. Pero lo sabían igualmente. Sabían que allí se escondía su enemigo. Lo habían tolerado nueve meses, quizá nueve años de decadencia y de obediencia; atemorizados por el miedo. Ya no tenían miedo, habían descubierto que el miedo no existía y ni siquiera se podía medir. El sol templado de la tarde de mayo manoseaba los ventanales como intentando dar ánimos y alegría a toda la multitud con su reflejo dorado. Necesitaban esos ánimos, esa ayuda en ese momento que las cosas habían llegado al extremo de ahora o nunca. Mientras, en el interior, o mejor dicho detrás de los polvorientos estores, el sudor había dejado completamente empapado a aquel hombre de pocos cabellos ya blancos. Tenía el aspecto de haber sido un melenudo, un hippy. Pero no, estaba al otro, lado, en la cima. No se atrevió ni a acercarse a la ventana. Permaneció sentado en su mesa de despacho, quieto como paralizado. Su pensamiento viajó al pasado, tal vez lejano o puede que mucho más cercano. Le vino a la mente una mezcla de frases, proclamas, canciones pero poca cosa más. Ni siquiera un gesto, ni una caricia, ni una sonrisa. Nada que fuese alegre. Sin familia, completamente solo. Se volvió y encontró un retrato de no hacía mucho en el que aparecía él junto al presidente del gobierno y demás autoridades. El murmullo se convirtió en un ruido en el que de vez en cuando se podía escuchar algún grito y hasta aplausos. Se clavó en la silla. El griterío era cada vez más fuerte. Antes no se podía distinguir nada. En cambio ahora, creía escuchar con total nitidez que decían algo como, "fuera la policía de la universidad", "fuera la policía de la universidad".
Total ya estaba todo hecho. Cagado de miedo había hecho de tripas corazón apenas hacía quince minutos. Había pulsado el botón de un teléfono prefijado. Era el de la policía donde, se había identificado como rector de la universidad y había solicitado la ayuda de los antidisturbios, de todos los antidisturbios, incluso del ejército si fuera necesario.

© Manel Aljama (mayo 2011)
Foto sacada de facebook y a la vez montaje de dos situaciones histórica. Autor desconocido.

jueves, 19 de mayo de 2011

Là à gauche



Se tocó el estómago nada más cerrar la puerta tras de sí. Últimamente encontraba las comidas de Brasserie Lipp un poco más pesadas de lo normal. Era obligatorio asistir. Podrían pensar que había tomado el camino de la disidencia. Ahora tenía que coger el metro y acercarse hasta la Place de la Concorde. "No es precisamente el sitio más discreto para citarse", pensó. Todavía pululaban en sus oídos las sirenas y los silbatos de la policía. Pero los latidos de su corazón, a mil revoluciones, y aquel suave tacto de la piel de Suzanne podían más. Mientras ellos, escondidos, se entregaron al jugueteo amoroso, sus correligionarios no dejaron un sólo adoquín sobre el asfalto. Por fortuna las cuatro viejas que habitaban aquel patio de vecinos estaban más pendientes de los enfrentamientos en el Boulevard de Montparnasse que de lo que dos jóvenes podían hacer o descubrir con sus cuerpos. Nadie les oyó. Con largos besos acallaron sus gemidos. "Quizá el riesgo o la novedad le excitaron entonces" —pensaba—, o "tal vez no le gusté lo suficiente" —se castigaba. Habían encontrado por casualidad aquella bocacalle y una de las puertas sin cerrar. No dudaron en perderse y dejar a otros la revolución. No se volvieron a ver. Él retomó sus actividades contestatarias que ahora eran un poco más clandestinas. Caminó despacio, casi sin ganas. En una pared todavía estaba la pintada que decía "Sous les pavés la plage" (bajo los adoquines, la playa), pero Gerard ya había comprobado que bajo los adoquines no había agua, tan sólo arena sucia. Y si descendía aún más, el único líquido era la suciedad de la alcantarilla. No podía quitarse de la cabeza el tacto de los senos de Suzanne, con sus manos aprisionados bajo el jersey. Ni tampoco sus labios carnosos y sonrosados, presa de la excitación. Al otro lado de la tapia, gritos, golpes y ulular de sirenas. Los jadeos del amor quedaban ahogados por la batalla. En una marquesina de anuncios, junto a la estación del metro se podía leer "Soyez réalistes, demandez l'impossible" (sed realistas, pedid lo imposible). Pensó que le volvería a pedir para salir. Aunque no se ponía al teléfono cuando la llamaba a su trabajo y tampoco estaba cuando la llamaba a la residencia de estudiantes que decía que dormía. De hecho, cuando indagó un poco más, supo que hacía mucho que pasaba por el dormitorio comunal.
Al llegar al lugar de la cita, en medio de turistas y gendarmes amables, recogió el paquete con las octavillas. Ciertamente era el lugar más seguro para este tipo de intercambios. Volvió a la mansarda que hacía las veces de résistance (resistencia) y comité de dirección. Tras el cierre La Sorbonne no tenían donde ir. En cuanto acabó el encargo se dirigió otra vez al Café de Flore.
—Ahí, a la izquierda —había dicho ella nada más localizar la portezuela que daba al patio interior. El callejón no era muy seguro. Él la siguió como un corderito y en su mente volvió a repetir la historia.
Y allí estaba él plantado y sólo metido en sus pensamientos y en el olvido. Removía con fuerza y monotonía la cucharilla mientras en la mano tenía un Gauloises encendido. Las volutas anidadas formaron la figura Suzanne. ¿La volvería a ver? —se preguntó—, mientras ponía la mirada en el infinito y se sumergía otra vez en los recuerdos.

© Là, à gauche(ahí, a la izquierda). Manel Aljama (septiembre 2009)
Fuente de la fotografía internet, Cartier-Bresson.
Si alguien me lo dice lo rectifico
Publicado con anterioridad en este blog
Là à gauche el 17 de octubre de 2009

domingo, 8 de mayo de 2011

Adiós, Granada , adiós


En una colina al atardecer, enfilando las Alpujarras; dos figuras contemplaban el valle que se extendía a sus pies. Soplaba un viento seco y cálido a pesar de que era el mes de enero. Los rayos del Sol de esa hora les caían como lanzas fatales que aumentaba aún más su cansancio. Reinaba el silencio. Una de las figuras empezó a gimotear. Giró su cabeza a izquierda y derecha. Rompió a llorar.
—No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre —le espetó la otra figura que hasta entonces había guardado silencio. Recibió un llanto de damisela por respuesta.
—¿Por qué te peleaste en Guadix contra tu padre? —continuaba hierática y serena la figura de estatura más baja.
—¿Por qué aceptaste la ayuda de esos repugnantes Abencerrajes?, ¿eh? —el acoso era implacable.
—Pero tú estabas de acuerdo —respondió entre sollozos.
—Mi casa, las casas de mis hijos, las casas de los hijos de mis hijos, ¿qué haré yo?
—Llorar.
—Mis joyas, las joyas de mis hijos, las joyas de los hijos de mis hijos, ¡ah!, ¿qué haré yo?
—Llorar...
—Mis caballos, los caballos de mis hijos, los caballos de los hijos de mis hijos, ¿qué haré yo?
—Pues...
—Mis ropajes, mis vestidos, los vestidos de mis hijos, los vestidos de los hijos de mis hijos.
—¡Llora de una puñetera vez!
—Los vestidos de mi mujer, los vestidos de sus sirvientas...
—¡Sigue, sigue, tú a lo tuyo! —algo contrariada.
—Las sirvientas...
—¡Pues venga, desahógate de una vez!...
—Mis hijos, los hijos de mis hijos, triste de mí ¿Habibi, qué faré-yo o qué serád de mi mibi?1
—¿Pero qué dices ahora? ¿Hablas ya como ellos? ¡Llora, chico, llora de una puñetera vez!
—¡Ah, basta ya, sólo me dices que llore!
Boabdil el chico volvió a mirar de soslayo su Granada. Aixa, su madre, envuelta en ropa vieja y polvorienta repitió el mismo gesto. Tras unos instantes, él siguió gimoteando, ella volvió con la letanía:
—Llora como una mujer lo que no has sabido defender como un hombre.
—¡Ay!, madre, perdóneme pero es que me está dando la brasa.
—Mira, la brasa me la has dado tú, maricón. ¡Mira que jugártelo todo en el Casino Granada!, ¡cabrón!, ¡tira para casa, mal hijo! Yo no te voy a tocar, pero tu mujer...
En la guantera del auto una barra de chocolate Sultana se derretía. El viejo y destartalado Renault 4 enfiló otra vez la carretera dejando un rastro de polvo mientras el Sol se ponía definitivamente.


© Manel Aljama (maljama) octubre 2006
Fuente foto: internet
(1) Traducción y adaptación de una Jarcha en mozárabe: ¿Amigo mío, que haré o que será de mí?

sábado, 9 de abril de 2011

La trapería


Yo les llamaba traperías, bueno eso era como le llamábamos en familia pero trapos, realmente trapos, lo que se dice trapos o quizá harapos, nada. En lugar de eso, todo lo que había eran tebeos (cómics como se dice ahora) viejos, libros antiguos, novelitas para público femenino igualmente usadas y releídas, hasta periódicos amarillentos de cuando la Primera Guerra Mundial.
Vivía en un barrio de casas de planta baja. Autoconstruidas por las sucesivas oleadas de emigrantes que llegaban allí. La calle estaba sin asfaltar y las aceras apenas existían. Con el tiempo en aquella arteria llegamos a tener panadería, taller mecánico, farmacia, estanco, un sastre, dos tiendas de ropa y una zapatería. No lejos de allí una ferretería, un bazar y una juguetería. Barberías unas cuantas, peluquerías otras tantas. El número de bares, era difícil de contar con los dedos de una mano. Pero no había ni siquiera un quiosco. No conocía ninguna librería y por supuesto ni para qué servían. Yo iba a la trapería con mis cinco céntimos para cambiar el tebeo que acaba de leer por otro “nuevo”. Para mí lo era. Todo era nuevo, todo estaba por descubrir. Me ayudaba a evadir la triste realidad de la más que casa chabola donde vivía.
No me daba miedo entrar solo en aquel sitio. Al frente del establecimiento estaba una vieja gruñona, enjuta, desdentada y con uñas largas que a los pequeños infundía respeto entre otros sentimientos más primarios. Apuesto a que no era tan vieja. Pero yo la veía exactamente como la bruja de los cuentos. Llegué incluso a pensar que ella no me daba el tebeo al que yo le había echado el ojo sino el que ella realmente quería endilgarme. Claro, se quedaba con los cinco céntimos y por adelantado. ¡Cuántos pillastres habrían rateado a aquella pobre mujer! Con el tiempo crecí y tuve más poder adquisitivo. Mi tía Julia me regaló por la comunión dos libros. Uno de Enid Blyton, “El club de los siete secretos” y otro que sólo recuerdo el título, “Totó y su perro”. No supe nada más de la anciana de las uñas largas ni de la biblioteca, sí porque para los chavales del barrio, aquella vetusta trapería era realmente lo más parecido a una biblioteca popular.

© Manel Aljama (Abril 2011)
Ilustración "libreros de viejo" en el Marcat de Sant Antoni  (Origen internet, desconozco el autor)
Música de fondo que no puedo poner el blog (Réquiem de Mozart)