martes, 9 de agosto de 2011

Así éramos de Jesús Caudevilla, una reflexión.


“¿Sabes cuántos días he tachado en el calendario desde que empecé mi periplo? Contando hoy, 45. ¡Cuántas horas! ¿Y sabes cuántos días no nos hemos visto físicamente? 35 días negros negrísimos. Los diez restantes nos hemos visto aunque en algunos hayan sido unas pocas horas.”

A partir de un diario (que en realidad son unas sencillas libretas) y de un buen fajo de cartas, llenas de sentimientos, el lector de Así Éramos de Jesús Caudevilla realizará un auténtico viaje en el tiempo hasta Sabadell en una época muy importante en la historia de este país de países: 1974 a 1975. Las sensaciones que experimente variarán según su edad y conocimientos pero en ningún caso se quedarán impasibles.

Alguien sugeriría o criticaría que Jesús podría haber optado por hacer una novela con aspecto de diario. Creo que un autor se tiene que expresar libremente sin imposiciones de nadie. Lo importante es llegar a la gente y producir empatía, y Así Éramos lo hace.

Lo más importante de la redacción es la naturalidad y la sencillez. Se han sacrificado las florituras literarias para prácticamente llevar los textos tal como aparecen en los cuadernos y hojas, sin casi retoque alguno. ¿El resultado? Un placer para el lector que en función de como vivió (si los vivió) aquellos años y que se ve inevitablemente transportado a ellos. Sufre, ríe, se irrita, etc etc. en cada párrafo, en cada mensaje que Él y Ella se intercambian. No poner nombres ha sido también un acierto, así cualquiera se puede sentir identificado.

A los que ahora disfrutan de una vida aburrida, no valoran lo que tenemos y/ o se quejan de que no hay suficiente democracia les convedría leer el libro y deducir que el cinturón era un instrumento de castigo muy utilizado por los padres de familia, que conseguir un anticonceptivo era muy difícil para unos e imposible para la gran mayoría, una reunión política o tener determinados libros o panfletos en casa eran un riesgo para la libertad y la vida. También que las cartas no eran correos electrónicos que llegan en el momento, sino que tardaban 3 días o más y había que ponerles un sello que casi siempre era de Franco, ese personaje que ahora algunos alcaldes corren a restaurar como “hijo predilecto”.

De la mano de Él y Ella nos movemos por Sabadell, vamos al cine, nos montamos en un 850 y lo más importante, aprendemos a amar la libertad y a luchar por mantenerla y ampliarla:

“No puedo querer a una patria donde no existe la libertad. Una patria que esclaviza a sus hijos.”


En itálica textos originales de la novela Así Éramos de Jesús Caudevilla, (ed. Aladena).

Manel Aljama (agosto 2011)

2 comentarios:

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