martes, 30 de agosto de 2011

La cigarra y la hormiga

Cierta hormiga sacaba en el invierno al sol el trigo que en verano había recogido. Una chicharra hambrienta, llegando a ella pidió que le diese un poco de aquel trigo; a lo cual respondió la hormiga:
—Amiga, ¿qué hiciste en el estío?
—Yo —repuso la chicharra—, no tuve tiempo para recoger, porque andaba por los sotos cantando". La hormiga entonces riéndose de ella, y metiendo el trigo en su agujero, le dijo:
—Si cantaste en el verano, danza ahora en el invierno.
Debe el hombre imitar a la hormiga. Esto es, debe trabajar a su tiempo, para que no le falte de comer en adelante; pues el descuidado siempre está menesteroso.

Atribuida a Esopo fue recreada con distinto final por Jena La Fontaine y Samaniego.
Más información http://es.wikipedia.org/wiki/La_cigarra_y_la_hormiga
Publicado por Manel Aljama (agosto 2011)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Libros: (3) Lo que no se ve


En el primer artículo hablé de publicar un libro (http://manelaljama.blogspot.com/2011/07/libros-1-publicar-el-libro.html )
En el segundo artículo hablé de la vida del libro (http://manelaljama.blogspot.com/2011/07/libros-2-vida-del-libro.html )

En este voy a hablar de lo que no se ve  y que estará subrayado en el texto. El mercado editorial está saturado de títulos. La actitud del sector editorial es:
a) Seguir como hasta ahora. Seguir publicando a famosos (incuyendo delincuentes, políticos y cocineros) que muchas veces van a parar a la trituradora (la muerte iguala al ser humano).
c) Perseguir las cooperativas de libros que rebajan los márgenes. Lo importante es que quien menos hace en todo esto (distribuidor) se siga llevano la mayor parte del pastel. Ni librero, ni editorial, ni agente ni por supuesto escritor (este se lleva el mínimo), se llevan más.
b) Denostar la autopublicación. Presentar esta modalidad com indigna, de poco fiar, etc. Acaso no tiene deerecho un autor a difundir su obra con total libertad. ¿No lo hace un delincuente confeso acabado de salir de prisión? ¿Tiene menos derecho un poeta que sueña con ver sus poemas en papel? Si lo envía a una editorial le contestarán “persevere” (si le contestan), cuando quieren decir, “la poesía no nos interesa”. Muchas editoriales andan buscando su “código” o su “zafón” particular que venda sin casi hacer publicidad. Buscan el pelotazo.
Si el problema no es el libro sino la lectura. Además, muchos libros de autores de best seller en realidad son así gracias a la callada labor de los correctores de estilo y ¡correctores ortográficos! En realidad, lo que ven en la autopublicación es competencia y claro, eso de la libre competencia quien busca pelotazos lo lleva muy mal. Además, los servicios de autopublicación incluyen ya revisión profesional independiente, programa de librerías, etc con lo que la frontera y las diferencias con una editorial tradicional son ya difusas.

Y ya para rematar la faena: Virginia Wolf, Proust, por citar algunos, autopublicaron sus libros. Y en Estados Unidos, el escritor John Locke ha superado el millon de ejemplares de su autopublicado libro. Sin ir más lejos, la barcelonesa Dianna M Marquès lleva tres novelas con éxito en la misma forma.Tambíen podíamos citar a Marta Abelló, ganadora de premios y que ha acabado en la autopublicación al encontrarse "debe contribuir"...

¿Y las editoriales?  ¿Y el contrato de exclusividad? Pues que está muy bien para diestros de la talla de Zafón o Asensi pero para los demás curritos es un poco esclavitud.paternalista y trasnochada. No me extiendo porque como en todo hay matices.

Si he arrancado la oreja del editor, ahora la del librero. A mi amigo Salvador Badillo, autor de “Bendito Karma” le contestaron el otro día en una librería que “su libro ni su editorial interesan”... Y es que cuando el librero es el mismo que vende barras de pan así nos va por aquí. Trabajar y trabajar bien tiene premio. Ser autocrítico y perseverante. Lo demás son monsergas: “Los alemanes reman todos en la misma dirección ja ja ja.” dice orgulloso el garrulo hispánico de estómago lleno y cabeza vacía, criticando los que trabajan.

En fin, que entre bomberos no tenemos que pisarnos la manguera sea esta pequeña o grande.

© Manel Aljama (agosto 2011)

lunes, 22 de agosto de 2011

Insistir, insistir


La británica y ex empleada de correos, Catherine O'Flynn, autora de "Lo que perdimos" (Seix Barrall, 2009) y que fue rechazada por lo menos entre 15 o 20 veces, según las fuentes, ganó también el premio Costa Book Awards en 2008. Eso es un premio a la constancia.

Enlace a The Telegraf: http://www.telegraph.co.uk/culture/books/authorinterviews/7881488/A-Page-in-the-Life-Catherine-OFlynn.html

Manel Aljama (agosto 2011)

lunes, 15 de agosto de 2011

El enigma Poupardin

Fuente Internet Museo del Louvre aprox 1911

Se cumplen 100 años y hace unos meses colgué este cuento. Quizá la historia real fue así...

El inspector jefe de la Policía de París, Gerard Poupardin estaba plenamente satisfecho recibiendo los felicitaciones de los presentes en la fiesta que casi podía decirse que era en su honor. Se había reabierto el Salón Carré del Museo del Louvre, el que dedicaba a la pintura italiana del siglo XVI. En esta ocasión estaba engalanado con cintas con los colores de la bandera de la “republique”. Recibió no sólo elogios por parte del prefecto de policía sino también del mismísimo Armand Fallières el presidente de la “Troisième République” pues el caso se había convertido en un tema de estado.
Los operarios de limpieza también estaban invitados a la fiesta y además habían sido condecorados. Aprovecharon la ocasión para sustituir el vino malo de sus habituales borracheras por el exquisito champagne de la celebración. Había el doble de vigilancia de un día normal quizá no por el cuadro que había vuelto entero al museo sino tal vez por la presencia de diputados y cargos públicos temerosos de dejarse ver en público sin ninguna protección. Todo eran halagos para Gerard Poupardin. Se le equiparaba a héroe nacional pues había devuelto la “Mona Lisa” intacta y había detenido a Vincenzo Perugia, el principal sospechoso del robo. En todos los corrillos se contaban anécdotas del eficaz trabajo del inspector, de su astucia en dar con el paradero de los malhechores y de cómo detuvo a la banda.
—¿Y cómo sabe usted que el detenido no es el fanático italiano y pintor de brocha gorda que dice ser, sino un hombre de paja al servicio de un afamado falsificador como se rumorea? ¿Qué hacía un hombre como él en poder de una lista con los siete mayores compradores de obras de arte robadas? ¡Gerard! ¿Cómo puede demostrar que en todo este tiempo el falsificador no pudo hacer hasta siete copias, quizá más, del original y habernos devuelto una falsificación junto con el desgraciado de Perugia?
—¿Y cómo puede probar todo eso? No es más que un rumor. Yo quizá no pueda probar con total exactitud lo mío pero usted Gaston, tampoco lo suyo. No me estropee la fiesta por favor. Brindemos por el nuevo año 1912.

© Manel Aljama (mayo 2009)
Publicada con anterioridad el 20 de mayo de 2009: http://manelaljama.blogspot.com/2009/05/el-enigma-poupardin.html

martes, 9 de agosto de 2011

Así éramos de Jesús Caudevilla, una reflexión.


“¿Sabes cuántos días he tachado en el calendario desde que empecé mi periplo? Contando hoy, 45. ¡Cuántas horas! ¿Y sabes cuántos días no nos hemos visto físicamente? 35 días negros negrísimos. Los diez restantes nos hemos visto aunque en algunos hayan sido unas pocas horas.”

A partir de un diario (que en realidad son unas sencillas libretas) y de un buen fajo de cartas, llenas de sentimientos, el lector de Así Éramos de Jesús Caudevilla realizará un auténtico viaje en el tiempo hasta Sabadell en una época muy importante en la historia de este país de países: 1974 a 1975. Las sensaciones que experimente variarán según su edad y conocimientos pero en ningún caso se quedarán impasibles.

Alguien sugeriría o criticaría que Jesús podría haber optado por hacer una novela con aspecto de diario. Creo que un autor se tiene que expresar libremente sin imposiciones de nadie. Lo importante es llegar a la gente y producir empatía, y Así Éramos lo hace.

Lo más importante de la redacción es la naturalidad y la sencillez. Se han sacrificado las florituras literarias para prácticamente llevar los textos tal como aparecen en los cuadernos y hojas, sin casi retoque alguno. ¿El resultado? Un placer para el lector que en función de como vivió (si los vivió) aquellos años y que se ve inevitablemente transportado a ellos. Sufre, ríe, se irrita, etc etc. en cada párrafo, en cada mensaje que Él y Ella se intercambian. No poner nombres ha sido también un acierto, así cualquiera se puede sentir identificado.

A los que ahora disfrutan de una vida aburrida, no valoran lo que tenemos y/ o se quejan de que no hay suficiente democracia les convedría leer el libro y deducir que el cinturón era un instrumento de castigo muy utilizado por los padres de familia, que conseguir un anticonceptivo era muy difícil para unos e imposible para la gran mayoría, una reunión política o tener determinados libros o panfletos en casa eran un riesgo para la libertad y la vida. También que las cartas no eran correos electrónicos que llegan en el momento, sino que tardaban 3 días o más y había que ponerles un sello que casi siempre era de Franco, ese personaje que ahora algunos alcaldes corren a restaurar como “hijo predilecto”.

De la mano de Él y Ella nos movemos por Sabadell, vamos al cine, nos montamos en un 850 y lo más importante, aprendemos a amar la libertad y a luchar por mantenerla y ampliarla:

“No puedo querer a una patria donde no existe la libertad. Una patria que esclaviza a sus hijos.”


En itálica textos originales de la novela Así Éramos de Jesús Caudevilla, (ed. Aladena).

Manel Aljama (agosto 2011)

martes, 2 de agosto de 2011

Contra las barbaridades ortográficas


"Haber" es un verbo, "A ver" es mirar, "haver" no existe.
"Hay" es haber, "Ahí" es un lugar, "Ay" es una exclamación, "ahy" no existe y "haiga" tampoco.
"Haya" es haber, "Halla" es encontrar, "Allá” es un lugar, "Aya" es una niñera.
"Iba" es de ir, "IVA" es un impuesto e "Hiba" no existe.
"Valla" es un cartel grande, "Vaya" es ir y "Baya" es un fruto.
Campaña contra el terrorismo ortográfico, pega esto en tu muro.

Recibido por facebook.
Manel Aljama (agosto 2011)